El interés simple se calcula multiplicando el capital inicial por la tasa de interés y por el tiempo. Fórmula: I = P × r × t. Ejemplo: 1.000 € al 5% durante 3 años → I = 1.000 × 0,05 × 3 = 150 € de intereses, capital final = 1.150 €.
¿Qué es el interés simple?
El interés simple es un método de cálculo en el que los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial, sin tener en cuenta los intereses acumulados en periodos anteriores. A diferencia del interés compuesto, los intereses no se reinvierten: cada periodo genera exactamente la misma cantidad de intereses.
Es el tipo de interés más sencillo de calcular y entender, y se aplica en ciertos préstamos personales, letras del tesoro, pagarés y algunas cuentas de ahorro a plazo fijo.
Fórmula del interés simple
Capital final (A) = P + I = P × (1 + r × t)
P = Capital inicial · r = Tasa anual (en decimal) · t = Tiempo (en años)
Ejemplo completo paso a paso
Inviertes 2.000 € en un depósito bancario al 4% anual durante 2 años:
- I = 2.000 × 0,04 × 2 = 160 €
- Capital final = 2.000 + 160 = 2.160 €
Los intereses son los mismos cada año: 80 € el primer año y 80 € el segundo, independientemente de que los intereses del primer año estuvieran o no en la cuenta.
Interés simple vs. interés compuesto
La diferencia fundamental es que en el interés compuesto los intereses de cada periodo se suman al capital y generan nuevos intereses en los periodos siguientes (el efecto conocido como «interés sobre interés»). Con el tiempo, la diferencia puede ser muy significativa:
| Año | Interés simple (4%) | Interés compuesto (4%) |
|---|---|---|
| 1 | 2.080 € | 2.080 € |
| 5 | 2.400 € | 2.433 € |
| 10 | 2.800 € | 2.960 € |
| 20 | 3.600 € | 4.382 € |
| 30 | 4.400 € | 6.486 € |
Con 2.000 € al 4%, a 30 años el interés compuesto genera 2.086 € más que el interés simple. La diferencia crece exponencialmente cuanto mayor es el plazo.
Cuándo se aplica el interés simple
Préstamos personales y créditos al consumo
Muchos préstamos personales a plazo corto calculan los intereses de forma simple. La TAE (Tasa Anual Equivalente) tiene en cuenta las comisiones y el efecto del tiempo, pero la base del cálculo de intereses mensual es frecuentemente simple. Para préstamos a largo plazo como las hipotecas, el sistema es distinto (amortización francesa con cuota constante); puedes simularlo con nuestra calculadora de hipoteca.
Letras del Tesoro y pagarés
Los títulos de renta fija a corto plazo como las Letras del Tesoro se valoran con interés simple. Compras el título a descuento y recibes el valor nominal al vencimiento: la diferencia es el interés simple del periodo.
Cuentas corrientes remuneradas
Algunas cuentas corrientes remuneron el saldo diario con un tipo de interés que se liquida periódicamente. Si la liquidación es mensual o trimestral sin capitalización, el cálculo es de interés simple.
Preguntas frecuentes
Si la tasa que te dan es anual, divídela entre 12 para obtener la tasa mensual: r_mensual = r_anual ÷ 12. Luego aplica la fórmula con t en meses: I = P × (r_anual/12) × t_meses. Por ejemplo, 1.000 € al 6% anual durante 6 meses: I = 1.000 × (0,06/12) × 6 = 1.000 × 0,005 × 6 = 30 €. La calculadora de Calculandolo hace esta conversión automáticamente si seleccionas «meses».
El TIN (Tipo de Interés Nominal) es el porcentaje puro de interés sin incluir comisiones ni la frecuencia de pago. La TAE (Tasa Anual Equivalente) incluye el TIN más las comisiones y normaliza la frecuencia de liquidación a base anual para que sea comparable. Por ley, los bancos deben informar siempre la TAE en sus productos. Si el TIN es 5% con liquidación anual y sin comisiones, TIN = TAE = 5%. Si hay comisiones o liquidaciones más frecuentes, la TAE será mayor que el TIN.
Para ahorrar e invertir, el interés compuesto siempre es más favorable: genera más rentabilidad porque los intereses se reinvierten y generan nuevos intereses. El interés simple crece de forma lineal; el compuesto, de forma exponencial. La diferencia es pequeña a corto plazo pero se amplía enormemente con el tiempo. Para préstamos y deudas, en cambio, te interesa el interés simple: pagas menos en total.
Revisa el cuadro de amortización que te debe facilitar tu entidad financiera. Si cada periodo pagas exactamente la misma cantidad de intereses (independientemente del capital pendiente), es interés simple. Si los intereses disminuyen progresivamente a medida que amortizas capital —lo más habitual en hipotecas y préstamos a largo plazo mediante el sistema francés— se trata de interés compuesto. Ante la duda, pregunta directamente a tu entidad o lee la TAE del contrato.
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