Las calculadoras de finanzas básicas de Calculandolo te ayudan a resolver los cálculos económicos más habituales del día a día sin necesidad de conocimientos contables. Calcula el IVA de cualquier precio, averigua cuánto dejar de propina o descubre cuánto dinero ganarás con un depósito a interés simple.
Estas herramientas de finanzas básicas están pensadas para uso cotidiano: ir a un restaurante, revisar una factura, entender un presupuesto o planificar un pequeño ahorro. Son orientativas y no constituyen asesoramiento financiero. Para decisiones de inversión o planificación fiscal, consulta siempre con un profesional.
Las calculadoras de finanzas de Calculandolo utilizan fórmulas matemáticas estándar. La calculadora de IVA aplica los tipos vigentes en España (21 %, 10 % y 4 %), aunque puedes introducir cualquier porcentaje para usarla en otros países hispanohablantes.
Estas herramientas son de uso orientativo y no constituyen asesoramiento financiero, fiscal ni jurídico. Para cuestiones tributarias o de inversión, consulta siempre con un profesional cualificado.
Para calcular el IVA de un precio sin impuesto, multiplica la base imponible por el tipo de IVA y divide entre 100. Con IVA general del 21 %: 100 € × 21 / 100 = 21 € de IVA; precio total = 121 €. Para extraer el IVA de un precio ya con impuesto, divide el total entre (1 + tipo/100): 121 ÷ 1,21 = 100 € de base.
En España no existe una norma fija para la propina; dejar algo es voluntario y se valora el gesto. Lo habitual en restaurantes es entre el 5 % y el 10 % de la cuenta. En EE. UU. y Latinoamérica la convención es más elevada: entre el 15 % y el 20 %. La calculadora de propina te permite fijar el porcentaje que quieras y dividir el total entre varios comensales.
Con el interés simple, los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial y no se acumulan entre períodos. Con el interés compuesto, los intereses de cada período se suman al capital y generan a su vez nuevos intereses. A largo plazo, el interés compuesto produce un crecimiento mucho mayor, razón por la que es el que aplican la mayoría de productos de ahorro e inversión.